13-17 de Febrero de 2010: Torres del Paine II

3 día: Campamento Italiano - Mirador Valle Francés. 15 km (6 h.)

Este día vimos claro que iba a ser tranquilo, por lo que ni madrugamos ni nos dimos prisa para nada, aprovechando además que no teníamos que movernos de campamento.

Mucho más ligeros pudimos pasear tranquilamente por el Valle del Francés, rodeado por fantásticas formaciones montañosas coronadas de nieves perpetuas. El camino transita por un área boscosa, que va siguiendo el curso de un pintoresco río.

También disfrutamos de las impactantes avalanchas y el fuerte sonido que retumbaba en todo el valle, que hacía de caja de resonancia y lo aumentaba todavía más. Así que muy relajados por la tranquilidad de la jornada, recuperamos fuerzas para continuar con la marcha al día siguiente.

4 día. Campamento Italiano - Campamento Torres 27,5 km. (8 h.)

Otro gran día se levantaba, ni una sola nube en el cielo y casi nada de viento. Una suerte, porque según los lugareños, se pueden contar con los dedos de dos manos los días así durante el año. Lo habitual es que pases las 4 estaciones a lo largo de un día.

La primera parte de la ruta transita junto al Lago Nordenskjold, pasando de una vegetación arbórea a un matorral bajo y herbáceas. Paisajes patagónicos nos rodean, montañas nevadas y lagos, hacen que sea una maravilla caminar.

Posteriormente el camino gira hacia el norte y poco a poco vamos entrando en el valle, acompañados del Río Ascencio. La subida se hace algo dura pero muy entretenida, llegando sin problemas al Campamento Torres, que nos acogerá para la última noche en el parque.

Como Marie superó muy bien las fuertes pendientes del día, para recompensarla tocó ración doble de comida y un postre "especial" (mejor ver foto), pero con tan pocos ingredientes más no se podía hacer ...

5º día: Campamento Torres - Mirador - Laguna Amarga. 25 km. (6 h.)

Nuevamente estábamos de enhorabuena, el último día amanecía casi despejado y eso nos dio ánimos para emprender la subida que nos permitiría llegar al mirador de Las Torres.

Mientras ascendíamos por un empinado camino nos cruzamos con mucha gente que estaba de vuelta, lo que nos sorprendió mucho. Luego ya comprendimos que habían madrugado para ver el amanecer arriba, y nos dio algo de envidia y rabia por no haber hecho lo mismo ...

Algo decepcionados continuamos la subida, pero después de ver las magníficas moles graníticas que dan nombre al parque se nos fue pasando el enfado. Además tuvimos la suerte de disfrutarlas solos, pues no quedaba nadie de los que habían subido tan pronto, y al final pensamos que mejor así que rodeados de gente.

La alegría aumentó inevitablemente cuando de repente hizo su aparición el rey de los Andes, volando desde detrás de la Torre Central, deleitándonos con su majestuosidad y mostrándonos el lugar estratégico de su nido. Y por si esto no fuera poco, estaba acompañado por su fiel pareja. No pudimos despedirnos de mejor forma de las Torres del Paine que junto a una pareja de cóndores, a la que no pudimos parar de mirar durante más de una hora.

Después de tan grandes imágenes grabadas en nuestra mente y también en la cámara, emprendimos el camino de regreso, desmontamos nuestra casita y continuamos hasta la entrada principal del parque para poner fin a nuestro paseo patagónico.

Torres del Paine II

13-17 de Febrero de 2010: Torres del Paine I

El Parque Nacional Torres del Paine supone un ansiado objetivo, esperado desde el comienzo de nuestro viaje por el sur de Chile.
Prácticamente todos los cálculos durante el viaje los hicimos en función de reservar el mayor número de días para hacer senderismo en el parque. Gracias a la suerte que nos acompañó para recorrer la Carretera Austral y la Ruta 40 sin perder ningún día, logramos tener 5 días. Aunque al final no fueron suficientes para realizar el circuito completo denominado la "O", y tuvimos que conformarnos con la clásica "W" un poco ampliada.

1 día: Pudeto - Campamento el Paso. 23 km (9 horas caminando)

Habíamos reservado el bus de ida desde Puerto Natales el día anterior, y a las 7:00 ya nos estaba esperando en la puerta del hostal. Poco a poco se fue llenando, lo que empezó a asustarme por la temida masificación que esperaba encontrar en un parque tan famoso. Debido a esto y a que las condiciones meteorológicas iban a ir mejorando, decidimos hacer la ruta en dirección oeste-este. De esta manera evitábamos encontrar demasiada gente durante el camino, y teníamos la motivación de llegar a las Torres el último día.

El primer día empezó muy tranquilo, con un pequeño paseo hasta el Salto Grande mientras hacíamos tiempo para que zarpase el ferry con el que cruzaríamos el Lago Pehoé. Una vez en el ferry pudimos disfrutar ya de la primera vista de Los Cuernos, parcialmente cubiertos por las nubes. Fue increíble contemplar estas formaciones graníticas desde el medio del lago y el abanico de colores irreales que rodeaba todo.

Desembarcamos y empezamos a caminar por un sendero, guiados fácilmente por una buena señalización, lo que hace imposible perderse en todo el parque. Al rato de comenzar nos fuimos acercando lentamente a otra gran masa de agua, que recibe el nombre de Lago Grey. Este lago además esconde una gran sorpresa, que ya empezamos a sospechar por los pequeños iceberg que iban poco a poco apareciendo.

Por un lado un gran cordón montañoso con ventisqueros y por el otro el lago nos iban marcando el camino, siempre acompañados de una vegetación de media montaña, muy marcada por el fuerte viento y la nieve. A lo lejos lográbamos divisar el premio del día, el Glaciar Grey, que nos atraía inevitablemente más allá del primer campamento. Así que, aprovechando el gran número de horas de luz en territorio austral, nos internamos aún más en el Campo de Hielo Sur, deleitándonos con tan sobrecogedor paisaje.

Sin luz y sin fuerzas, pues el último tramo discurría por una subida mantenida, llegamos al Campamento el Paso agotados pero maravillados con todo lo visto durante el día.

2º día: Campamento el Paso - Campamento Italiano. 30 km. (9 h.)

Sabíamos que nos esperaba un día largo si queríamos cumplir el objetivo del día, pero la mañana se levantó realmente helada y se hacia muy duro salir del saco, por lo que esperamos que se calentará algo más el ambiente y con mucha fuerza de voluntad logramos empezar el día.

Para evitar ir con demasiada gente en el recorrido nos habíamos propuesto madrugar todos los días, aunque nos alegró ver que finalmente no había tanta como pensábamos, pudiendo disfrutar más puramente la belleza del lugar.

Retomamos el mismo camino, pero esta vez de regreso, dando la espalda al gran glaciar pero sin poder evitar echarle alguna miradita más de vez en cuando.

Llegamos de nuevo al punto de partida del día anterior cuando descendimos del ferry, y nos lanzamos sin descanso dirección a la recompensa de la jornada. Pues se alzaban frente a nosotros el macizo principal del parque, donde podíamos apreciar ya los Cuernos y el cerro Paine Grande.

Apurando de nuevo la luz y las fuerzas, finalizamos un día intenso en distancia, pero fue el precio a pagar por haber disfrutado de un recorrido más extenso que el circuito oficial. Y esta vez si que pudimos sentir la gran afluencia de visitantes, pues el Campamento Italiano se encontraba rozando el aforo máximo, y se hizo más complicado encontrar un sitio para plantar la carpa. 

Rodeados por el sonido de voces, logramos conciliar el sueño, aunque no fue una noche tranquila ya que nos encontrábamos en un valle con varios ventisqueros en los que se producían avalanchas, y el ruido que las acompañaba era realmente atronador.


Torres del Paine I

12 février 2010 : Puerto Natales

Après notre petite escapade en Patagonie Argentine, nous voici de retour dans notre pays adoptif... Certains se  demandent peut-être pourquoi nous sommes passés par l'Argentine alors que nous avions dit que nous visitions le Chili du nord au sud... La principale raison est qu'il n'y a aucune route côté chilien pour arriver jusqu'à Puerto Natales, ce sont des fjords et des glaciers ! La seule solution possible pour parcourir cette distance côté chilien est de passer par la voie maritime. En été, il y a des ferries qui font la traversées une fois par semaine mais nous n'avions pas réservé et cela ne rentrait pas vraiment dans notre budget (la prochaine fois, quand on aura gagné à la loterie...).

Enfin bref, nous voici dans la région de Magallanes et plus précisément dans la province d' "Ultima Esperanza" (=dernier espoir). Nous sommes près de la fin du continent, et de la fin de notre voyage... Déjà un peu nostalgiques de voir que les jours de vacances qui restent sont comptés...

Arrivés en début d'après-midi, installés dans un petit hostal du centre, ayant organisé la journée du lendemain pour la Torres del Paine et réservé notre billet pour Punta Arenas au retour, nous partons à l'assaut de la ville qui nous apparaît sous un très bon jour... Une grande baie s'ouvrant sur la Cordillère des Andes, les glaciers et les fjords, avec une faune très variées d'oiseaux et de canards. Un joli petit port. Une ville à taille humaine, très agréable, qui met en avant une culture propre à la région :
1) Le symbole de Puerto Natales : le Milodon, énorme animal herbivore dont le squelette a été retrouvé dans une grotte non loin de la ville et dont une statue grandeur nature accueille les visiteurs lorsqu'ils arrivent à Puerto Natales.
2) Son artisanat, qui utilise principalement les éléments naturels de la région : objets à base de bois, confiture de rhubarbe et de calafate. Le calafate est un fruit rouge qui ne pousse qu'en Patagonie. La légende dit que si quelqu'un mange un fruit de Calafate, il reviendra en Patagonie. Nous n'avons pas trouvé le fruit mais de la confiture, on verra bien si ça marche...
3) L'histoire des quatre différentes tribus qui peuplaient la région avant la colonisation, notamment celle des Selknam qui avait pour coutume de réaliser le Kloketen, une cérémonie secrète d'initiation pendant laquelle les hommes se déguisaient en esprits et effrayaient les femmes... Cette cérémonie n'existe plus mais on retrouve des photos et des représentations d'hommes en costumes en souvenir de ces traditions.

Après ce bain culturel, bien imprégnés de l'histoire de la ville et de la région, nous rejoignons notre "hostal" pour prendre des forces avant les cinq jours de randonnée et de camping qui nous attendent dès le lendemain dans le Parc National de Las Torres del Paine... Et il en faudra !!!

Puerto Natales

11 février 2010 : El Calafate et le glacier Perito Moreno (Parc National des Glaciers - sud)


Pour notre séjour à El Calafate, nous avons retrouvé nos nouveaux amis argentins, Claudia et Tété, avec qui nous avions parcouru une bonne partie de la Ruta 40 et qui nous avaient proposé de leur rendre visite si nous passions à El Calafate.
A notre arrivée, nous les avons donc appelés et ils nous ont invités à partager avec eux la "cabana" qu'ils louaient... Nous n'en espérions vraiment pas temps ! Comme on dit au Chili ou en Argentine : "se pasaron" (= ils ont fait plus qu'ils n'auraient dû). Ce fût l'occasion pour nous de les connaître un peu plus et, à travers eux,  de découvrir la façon de vivre en Argentine (même si on imagine bien que tous les argentins ne sont pas aussi gentils...). Pendant ces deux jours, nous avons beaucoup partagé et nous nous sommes sentis en famille en leur compagnie !

Le lendemain de notre arrivée, nous sommes partis tous les quatre visiter le glacier Perito Moreno, principale attraction de la zone, à 80 km de la ville d'El Calafate : nous avons longé le magnifique lac Argentin qui s'étale aux pieds de la cordillère des Andes, nous avons aperçu plusieurs sortes d'oiseaux et notamment des flamants roses, avons fait halte au port de Punta Bandera, puis avons repris la route vers le glacier. Au moment de payer notre entrée, Claudia et Tété nous firent signe de ne pas ouvrir la bouche et nous firent passer pour leur enfants, nous faisant sentir encore plus comme des membres de leur famille!!!
Nous avions déjà vu un glacier sur la "carretera austral" (el ventisquero colgante) mais quand nous avons découvert le glacier Perito Moreno, nous sommes restés ébahis... sa taille, sa couleur, ses bruits, son histoire... tout en lui nous a impressionnés !
  • Sa taille : 5000 m de large, 60 m de haut, 30 km de long, 250 km2 de glace (la troisième réserve d'eau douce au monde)...
  • Sa couleur : bleu électrique.
  • Ses bruits : des craquements sourds qui résonnent dans la glace à tout moment, et qui deviennent assourdissants lorsque d'énormes blocs de glace se détachent pour tomber dans le lac.
  • Son histoire : c'est un des rares glaciers au monde qui n'est pas en régression, il avance de 2 m par jour environ. Quand il atteint la rive opposée, il forme une digue naturelle qui finit par céder sous la pression. Quand cela arrive, parfois au bout d'un an, parfois au bout de dix ans, des centaines et des centaines de personnes se pressent pour attendre la rupture impressionnante... Au début des visites, comme il n'y avait pas de gardes-fou, les gens s'approchaient énormément et il y eut de nombreux morts lors des effondrements en raison des aiguilles de glace projetées à ce moment là. Maintenant, tout est très bien organisé et protégé et le spectacle se contemple de loin...
Bien entendu, comme vous pouvez l'imaginez, nous n'étions pas les seuls à parcourir les grandes balustrades, à contempler l'étendue de glace et à attendre, l'appareil photo en position, de voir tomber les blocs de glace les plus déséquilibrés : le site est très très touristique ! Nous avons même eu le privilège d'approcher le glacier en bateau et de le contempler ainsi sous d'autres angles et de plus près. Encore plus impressionnant!!! Enfin, je crois que le mieux c'est qu'à votre tour vous découvriez les photos et les vidéos, qui en disent beaucoup plus long que les mots....

Suite à cette petite excursion, nous avions prévu de poursuivre notre route vers le sud : Puerto Natales, côté chilien. Nous sommes donc retournés à la station de bus d'El Calafate à l'heure dite (nous ne sommes plus des débutants : nous nous étions renseignés la veille sur les horaires de bus!!! ;). Malheur de malheur!!! Plus de place dans le bus et aucun bus avant le surlendemain matin... Bien décidés à arriver à Puerto Natales coûte que coûte le plus tôt possible, nous tentâmes le stop, mais pas n'importe quel stop. Cette fois-ci, nous avons fait du "stop de luxe"!!! D'abord, Claudia et Tété nous ont déposés en voiture au point le plus stratégique, à la sortie de la ville. Ensuite, nous avons fabriqué un panneau mentionnant la direction désirée de notre plus belle écriture (pour éviter les équivoques). Enfin, Claudia et Tété nous ont proposé de repasser au même endroit une heure trente plus tard, au cas où nous y serions toujours.... 

Il faut croire que nous ne devions pas partir à Puerto Natales ce soir-là car quand ils sont revenus, nous étions toujours là !!! Nous sommes retournés avec eux à la station de bus au cas où..., et finalement deux places s'étaient libérées pour le lendemain matin. Heureusement !!!
Nous avons donc partagé une excellente soirée de plus en leur compagnie, où nous avons découvert les secrets des "asados" (=barbecue) argentins et le lendemain matin, nous sommes retournés prendre notre bus pour Puerto Natales !! Au revoir Claudia et Tété, merci pour tout et à bientôt en Argentine ou au Chili !!

Glaciar Perito Moreno

9 et 10 février 2010 : El Chaltén et le Parc National des Glaciers (nord)

Après avoir accompli le grand miracle de parcourir 800 kilomètres de la "ruta 40" en stop et en un jour et demi (essentiellement grâce à Claudia et Tété, il faut le rappeler !!!), nous sommes arrivés au petit village d'El Chaltén.
De construction très récente, El Chaltén a été construit dans les années 80 pour que les terres alentours soient attribuées à l'Argentine et non au Chili qui les lui disputaient. En conséquences, les infrastructures ne sont pas encore toutes au point et tout y est très cher. Par contre, l'endroit regorge de touristes à la recherches de sensations fortes (escalade, kayak, randonnées...) et surtout d'agences touristiques profitant de cette situation pour proposer leurs services, d'hôtels, de "cabanas" (cabanes à louer), campings et autres...

Comme d'habitude, nous nous sommes tout d'abord attelés à la tâche de chercher un endroit où dormir. Miguel aurait voulu entrer dans le Parc National pour dormir dans le premier campement qui se situait à 1h30 mais c'était la fin d'après-midi, il ne faisait pas beau et nous étions fatigués... Nous avons finalement élu domicile dans un petit camping, non loin du départ des sentiers de randonnée. 

Le lendemain, à la première heure, nous étions en marche ! Nous avions laissé nos sacs à dos au camping car nous n'avions qu'une journée pour découvrir le Parc National. Le temps s'était découvert et nous étions pleins d'espoir concernant ce Parc National, patrimoine mondial de l'Unesco et dont on avait beaucoup entendu parler par les américains rencontrés à Puerto Varas. Eux, avaient adoré et le comparaient à celui de Torres del Paine au Chili. 
Au bout d'une heure de marche, le temps commença à se couvrir, il commençait à faire de plus en plus froid, le brouillard s'installa petit à petit et une petite pluie fine commença à nous mouiller. Nous arrivâmes finalement au lit d'un rivière qu'il nous fallait traverser. Le chemin n'était pas très clair,et le brouillard n'arrangeait pas les choses, ce qui a fait que nous nous sommes perdus pendant une bonne heure... Glacés par le froid et mouillés, nous avons fini par retrouver le chemin ainsi qu'un abri pour nous réchauffer et reprendre des forces. Ce fût l'occasion de rencontrer un guide qui conduisait un groupe et  qui finit de nous décourager en nous disant que même si nous arrivions au "mirador", vu le temps, nous ne verrions rien... 
Après avoir mangé, nous reprîmes donc la route du retour, très très très déçus par notre expérience du jour, d'autant plus qu'en revenant sur le village, le temps s'éclaircissait à nouveau !!! Là, je viens de relire notre guide touristique. Il y a une ligne que nous avions dû sauter : "les vues sont magnifiques, du moins quand le temps n'est pas couvert." C'est bon à savoir...

Au retour, pour nous réchauffer et nous consoler, nous décidâmes de faire une halte dans une petite pâtisserie qui nous avait été recommandée par nos deux amis américains et qui valait vraiment le coup : non seulement, tout y est délicieux (moi qui regrette tellement les pâtisseries françaises depuis notre arrivée au Chili, j'ai adoré!!!), mais en plus les propriétaires sont adorables !!! Donc ce que nous avons préféré d'El Chaltén, c'est finalement la pâtisserie "La nieve" (faites passer le mot!!!)

Malgré cette journée décevante, nous continuions à croire à notre bonne étoile : nous récupérions nos sacs à dos et entreprenions de faire du stop pour rejoindre El Calafate, 220 km plus au sud... Nous n'aurions pas dû !! Après une heure de demie d'attente, nous avons finalement dû nous rabattre sur l'autobus. Sans rencontres enrichissantes ni aventures, nous sommes quand même arrivés à destination : El Calafate !

El Chaltén
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